Donde Trabajamos

Realidad Salvadorena

  1. General
  2. Pobreza
  3. Violencia
  4. Migración

 

El Salvador es un país de extremos. En este país tan pequeño, riqueza excesiva existe a la par de pobreza miserable. Hay increíble belleza natural e increíble destrucción de los recursos naturales del país; hay gran fe y esperanza, pero también hay gran desesperación y desilusión.

La situación económica es difícil para la gran mayoría. Mientras El Salvador ha abrazado el mercado internacional, ha firmado un trato de libre comercio con los Estados Unidos, y aun ha adoptado el dólar estadounidense como moneda nacional en 2001, los pobres han visto pocos beneficios. Exportaciones e ingresos internacionales no han creado crecimiento económico verdadero, especialmente para los pobres. El salario mínimo es unos $200 dólares mensuales, pero el costo de vivir es tan alto que aun trabajando tiempo completo, es difícil cubrir los gastos para el mes – y es mucho más difícil cuando uno tiene que sostener una familia. El nivel de desempleo es tan alto que mucha gente esta agradecida tener cualquier trabajo que se pueda encontrar, así que soportan largas horas, condiciones malas y explotación en el lugar de trabajo. Aun el salario mínimo a veces no se respecta, porque el gobierno no supervigila el tratamiento de trabajadores en muchas empresas.

Los salvadoreños hacen lo que puedan para responder a esta realidad. Cuando no se puede encontrar empleo estable, se rebuscan en el sector informal, lo cual puede significar vender pan en la calle todos los días, lavar las ventanas de carros que pasan en la calle para ganar algunos centavos, o vender bisutería o ropa hecho a mano. Este trabajo puede proveer unos ingresos pequeños, pero la realidad es que la vida para los pobres es una lucha diaria para sobrevivir.

Una manera de responder a esta situación de pobreza y desempoderamiento es tomar el poder en sus manos de cualquier manera posible – y muchos salvadoreños han optado por la violencia y el crimen como forma de tomar el control de sus propias vidas y las vidas de los demás. Con un promedio de 11 muertes violentas cada día, El Salvador cuenta con la segunda tasa mas alta de homicidios en todo el mundo.

Aunque una parte de esta violencia es el resultado de violencia al azar y la delincuencia, la mayoría es muy organizada. El Salvador es una zona de guerra entre las dos maras principales – La Mara Salvatrucha (MS-13) y la Mara 18. Hay aproximadamente 50,000 mareros en El Salvador, y toman el control sobre la población a través de tácticas de terror, extorción e intimidación. Las maras cobran “renta” en muchos sectores del comercio formal e informal – desde los vendedores en el mercado a casas privadas a empresas locales a las rutas de los buses. Mantienen su poder a través del miedo de la violencia, que no vacilan en usar.

Por ejemplo, en junio de 2010 dos buses en Mejicanos, en las afueras de San Salvador, fueron asaltados por miembros de las maras. Durante el primer incidente, mareros interceptaron el bus, le echaron gasolina y lo encendieron, cerrando las puertas y ventanas para que los pasajeros adentro no pudieran escapar. Cuando los pasajeros intentaron escapar por las ventanas, los dispararon. Once personas se murieron al instante, y siete fueron heridos gravemente, seis de los cuales se murieron después. Unos diez minutos después, otros mareros atacaron a otro bus de la misma ruta, matando al conductor, un pasajero y una niña de 11 anos. Algunos dicen que estos ataques fueron actas de venganza de parte de la mara contra la compañía del bus por no haber pagado su “renta” a la Mara 18 porque ya estaban pagando a MS-13. Mientras que antes la mayoría de la violencia existía entre las dos maras rivales, ahora las maras matan a la gente inocente en general para meterle miedo.

El gobierno consideró este tipo de violencia “terrorismo," y se enteró que una nueva estrategia era necesario. En Marzo de 2012, una tregua fue firmada entre los dos maras mas grandes, mediada por la Iglesia Catolica y el Gobierno de El Salvador y apoyada por la Organizacion de Estados Americanos, en la cual se pusieron de acuerdo de reducir el numero de homicidios, el cual había llegado a un promedio de 12 diarios, en cambio de mejores condiciones de vida para sus líderes encarcelados. Al inicio había signos de esperanza porque la tasa de homicidios bajo hasta un promedio de 7 diaros, pero hoy ya ha subido otra vez a un promedio de 11 diarios, así creando la duda de la legítimidad de la tregua.

Pero, durante de los primero 6 meses de 2015, habían 2,965 homicidios. Sin embargo, durante el mismo tiempo en 2014, solo habían 1,840. En junio,  2015, habían  677 homicidios - el indice más alto desde el final de la guerra civil en 1992. 

El motivo de este tipo de violencia es difícil saber, pero los resultados son claros: la población salvadoreña vive en miedo e inseguridad, aumentado cada ano, con violencia que alcanza hasta niveles que no se han visto aun durante la guerra civil de El Salvador. Dada esta inseguridad y pobreza de oportunidad, mucha gente huye.



Hace unos años, la embajada de los Estados Unidos calculó que un promedio de 740 salvadoreños abandonan su país cada día, la mayoría en camino hacia los Estados Unidos. La calculación actual corre entre 400 a 500 al día. Si todos salieran para siempre, El Salvador (con una población de seis millones), perdería un porciento de su población cada cinco meses y la mitad de la población en veinte años. Hoy en día más que 2.5 millones de salvadoreños viven en los Estados Unidos – más que un tercero de la población de El Salvador.


Este fenómeno no tiene tanto que ver con lo que los EE.UU. puede ofrecer tanto como lo que El Salvador no tiene que ofrecer. Según Dean Brackley, esos migrantes huyen por la falta de oportunidades económicos. Simplemente no hay trabajos suficientes para sostener a la gente, y no hay los recursos necesarios para el sistema de educación y los servicios sociales para cuidar a la población. El Salvador no funcionaría sin las remesas, el dinero mandado a los salvadoreños acá de sus familiares y amigos en los Estados Unidos. Alcanzan hasta unos $2.5 billones de dólares cada año, igualando el 17.1% del Producto Nacional Bruto.

El impacto de este tipo de migración en la sociedad es enorme. Familias se dividen, mientras la madre, el padre o ambos salen en búsqueda de una manera de sostener a sus hijos, dejándolos para estar cuidados por otros. A veces, la gente sale y nunca regresa – dejando atrás una vida en El Salvador y encuentrando un renacer en El Norte. A los que se quedan les toca aguantar aun más estrés para cuidar a los nietos o sobrinos, y este estrés emocional y económico muchas veces aplasta.

Realidad Local

  1. General
  2. Economia
  3. Violencia

San Ramón es una de las comunidades más precarias del municipio de Mejicanos en la zona metropolitana de San Salvador, ubicada en la falda del volcán de San Salvador. 

Con una población de 28, 416 y una densidad de 8,000 personas por kilómetro cuadrado, San Ramón es una comunidad de personas en su mayoría de escasos recursos, viviendo en quebradas y laderas del volcán, creando una vulnerabilidad tanto ambiental como social. Varias instituciones nacionales e internacionales, la han declarado una zona de alta riesgo por amenazas de origin natural o humano como deslizamientos o deslaves, inundaciones, terremotos, explosiones volcánicas, deforestación, y contaminación. En 1982, después de un temporal con lluvias muy intensas, hubo un movimiento de 425,000 metros cúbitos de material del volcán que causó una destrucción total de la comunidad de San Ramón, solo dejando una casa intacta.

La inseguridad con que viven la mayoría de las familias también está causada por la condición de sus viviendas. Entre la población de 28, 416, 32.5% viven en champas ilegalmente y 59.2% in los marginales. La mayoría de los 93 niños y niñas que asisten al centro son de esta comunidad y de sus familias, 70% no son dueños de sus hogares sino que alquilan un cuarto en un mesón o un apartamento o casa pequeña que comparten con otros familiares.

De las familias, 73% no tiene un trabajo fijo sino que están ocupadas en el sector informal de la economía, vendiendo frutas y verduras, haciendo el trabajo doméstico, lavando ropa o carros, etc. Este trabajo informal los excluye de los derechos y beneficios garantizados por la ley en el sector formal, como un salario mínimo, días de vacación, seguro médico, acceso a capacitaciones, etc. Sin esta red de seguridad, ellos tienen doble el riesgo de vivir en pobreza.

Los que trabajan informalmente en el mercado o en una tiendita de ropa, comida, etc. enfrentan una nueva amenaza con la construcción de un Wal-Mart en la zona. Los que están luchando para sostener a sus familias, integrándose en la economía local, van a tener que vivir con menos ingresos por esta nueva competencia.

Entre las familias de San Ramón que tienen un niño/niña en el centro , el salario promedio es $300 mensuales, y según la EHPM del Ministerio de Economía en 2011, la canasta básica para una familia de 4 en una zona urbana es $426 mensuales. Ésto significa que más de la mitad de las familias no ganan lo suficiente para cubrir las necesidades básicas de sus familias, incluyendo agua, comida, casa, transporte, atención médica, y educación.

La realidad económica no es la única amenaza enfrentada por las familias de San Ramón. También la comunidad cuenta con la presencia de las dos pandillas más fuertes de El Salvador. Diariamente, los niños inocentes y sus familias están vulnerables a la extorsión, violencia, venta de drogas, y reclutamiento de los pandilleros.

Historia Salvadorena

  1. General
  2. Transfondo
  3. La Matanza, 1932
  4. Represion Sigue

La realidad nacional de El Salvador es una realidad de desigualdad económica y social, marginación, violencia e inseguridad. La historia de este país ha sido un ciclo de dominación y explotación que ha dejado el poder y riqueza en las manos de unos pocos mientras los pobres se empujan hacia los margines. Hoy en día, la mayoría de los salvadoreños viven en pobreza y luchan para pagar sus necesidades básicas, una situación que solo ha empeorado con el tiempo, especialmente después de la crisis económica internacional. Desempleo es muy alto, y hay pocas oportunidades para estudios de bachillerato y universidad. La gente vive en miedo de la violencia de las maras y la delincuencia. Desastres naturales y hecho de seres humanos afectan más a los más vulnerables: los pobres.

No es solo por casualidad que El Salvador es un país ahogando en pobreza, violencia y desesperación. La realidad nacional actual se ha creado por la explotación de sus recursos naturales y humanos, lo cual ha estado pasando por cientos de años. Para entender los problemas actuales del país, hay que entender las causes fundamentales de la injusticia.

En el siglo XVI, los españoles conquistaron a la población indígena en búsqueda de poder y riqueza y con la autorizacion de la Iglesia Católica. Quitaron a los indígenas de sus tierras ancestrales y los obligaron a trabajar por los españoles, cultivando las tierras pero nunca recibiendo los beneficios de la cosecha. Así empezó un ciclo de explotación, lo cual ha seguido por siglos.

En 1811, el sentimiento de indepencia creció en Centro America y hubo varios rebeliones hasta que Espania capituló y cedió su dominio politico. Se creó la República Federal de Centro América en 1821 y fue cuando se disolvió en 1841 que El Salvador se hizo una república independiente. Sin embargo, la realidad para la mayoría siguió siendo lo mismo. Los conquistadores extranjeros fueron reemplazados por la oligarquía local reconocida como Los Criollos, los cuales eran descendentes de los conquistadores españoles. La mayoría de la población se quedó en destitución, con niveles muy altos de desnutrición, mortalidad infante, y analfabetismo.

En el siglo XIX, el café se hizo el rey de la economía internacional. Para aprovechar del precio alto del café en el mercado internacional, la oligarquía aprobó unos decretos de tierra en 1865 y 1881, los cuales convirtieron la mayoría de tierras disponibles en enormes haciendas para producir café. Estos decretos ordenaron que en cualquier terreno donde por lo menos 66 porciento no estaba utilizado para la producción del café, el terreno se convirtiera en propiedad del Estado. Además, cualquier terreno comunal (por ejemplo, las tierras comunales de los pueblos indígenas), se dividieron entre sus dueños o éstos también se convirtiera en propiedad del Estado. Según el gobierno, tierras comunales eran "al contrario de los principales políticas y sociales en que se fundó la republica."

quel tiempo fue uno de desesperación extrema para los pobres en El Salvador. Por echarles de su tierra, se les quito su manera de sobrevivir. Había desnutrición extrema; El Salvador tenía el nivel más bajo de ingesta de calorías de América Central. En 1900, había un nivel de alfabetismo de 30%. A los pobres les negó el acceso al sistema político, como las elites políticas y sociales fueron las mismas personas. Los barones de café se hicieron presidentes. Las elites políticas y económicas se unieron con el militar para poner en práctica su voluntad. Cuando se explotan a los pobres violentamente y les niegan la habilidad de mejorar su situación, los resultados solo pueden ser explosivos.

Economista Alberto Masferrer escribió de este periodo en la historia de El Salvador:

La conquista de territorio por la industria del café es alarmante. Ya se ha ocupado las tierras altas y ahora desciende a los valles, desplazando al maíz, arroz y frijoles. Extendió como el conquistador, extiendo hambre y miseria, reduciendo los propietarios antiguos a las condiciones peores – maldito sean los que venden! Aunque es posible probar matemáticamente que estos cambios enriquecen al país, de hecho significa la muerte. ¿Es cierto que el costo de importar el maíz es poco en relación al beneficio de exportar el café, pero dan el grano importado a los pobres? ¿O les hacen pagar? ¿Es adecuado el ingreso del campesino, quien ha perdido su tierra, para producir maíz, arroz, frijoles, telas, medicina, doctores, etc.? Entonces, ¿para qué sirve ganar dinero de la venta de café cuando deja tantos en miseria?"
Para responder a las condiciones horribles del trabajo y sueldos muy bajos para los indígenas, quienes trabajaban como agricultores, la gente empezó a organizarse para exigir sueldos dignos y acceso a los procesos políticos. El líder de este movimiento indígena fue Farabundo Martí, un campesino que organizó a la gente para protestar de su explotación y exigir un nuevo gobierno. Los resultados fueron devastadores. El gobierno respondió con una violencia increíble, masacrando a la población indígena del área, incluyendo aquellos que no eran parte del movimiento popular. En el transcurso de unas semanas, alrededor de 40,000 fueron asesinados, casi callando a una cultura entera. Aquellos indígenas que sobrevivieron vivían en miedo, y por eso negaban sus raíces indígenas y patrimonio cultural y dejaron de hablar su idioma nativo.

During the 12-year civil war, the US government supported the right-wing military with training and 6 billion dollars in military aid.La represión militar siguió por décadas, infundiendo miedo en las masas y negando las raíces fundamentales del malestar social: la injusticia social, desigualdad, derechos de la tierra, y la exclusión de los procesos políticos. En los años 1970, comenzó un nuevo movimiento, recordando los antiguos movimientos populares de la historia de El Salvador. La gente empezaba a organizarse – agricultores, estudiantes, sindicatos y artesanos. Pero el gobierno seguía respondiendo en la misma manera que siempre, con la represión violenta. Los "escuadrones de muerte" – soldados contratados por los ricos – secuestraban, torturaban y mataban a cualquier persona que sospechaban de ser "comunista." En 1980, empezó una guerra civil, y en los 12 años siguientes, unos 80,000 salvadoreños fueron asesinados. Con los Acuerdos de Paz, terminó la guerra, pero las causas fundamentales del malestar social permanecían.
Hoy, todavía existe la corrupción política. La desigualdad social es mas grande que nunca y sigue aumentando. La desintegración familiar causado por la migración a los Estados Unidos ha desgarrado el tejido de la sociedad.. La violencia asola al país, aunque ha cambiado de la violencia de una guerra civil a una violencia del crimen organizado, el narco-tráfico y la guerra de las maras.

Este breve resumen de la historia de El Salvador se hace claro una cosa definitiva: el ciclo de dominación y explotación ha dejado cicatrices. La historia no es solamente una cosa del pasado sino una realidad que influye la vida de los Salvadoreños. La marginación de los pobres, la falta de oportunidad y la violencia con la que vive la gente no existen por casualidad sino por las mismas estructuras de la injusticia social que siguen siendo tan fuertes como siempre.

Nuestra Respuesta

Debido a esta realidad, Programa Velasco intenta responder en la manera que podamos, tomando pasos pequeños y sembrando semillas que algún día florecerán. No podemos combatir la violencia y miedo en que vive la gente, pero podemos crear espacios seguros para que los niños y niñas aprendan, se diviertan y crezcan, y espacios para que los padres y madres empiecen a dejar el miedo y estrés con que viven en la lucha diaria para sobrevivir. No podemos cambiar las estructuras que empobrecen a la gente, pero podemos ofrecerle capacitaciones para seguir adelante. Los padrinos y las madrinas de los niños y niñas ofrecen su amistad, apoyo y solidaridad, y juntos/as buscamos el camino para seguir adelante y crear espacios de esperanza en medio de esta realidad difícil.

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