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PV reta: “Mujer, calladita te ves mas bonita”

¿A cuántas personas se les hace familiar esta frase?

En El Salvador se escucha con frecuencia en ámbitos en donde los grupos están conformados por mujeres, es una forma sutil de hacer 2 recordatorios hacia ellas:

  1. Qué las mujeres tenemos que desear y tratar de “ser bonitas físicamente” y que no opinar es una de las formas de alcanzar este deseo.
  2. “Una mujer que no opina es más bonita porque no incomoda”, no pide, no reclama, no exige derechos.

Lo que existe es un mandato de sometimiento, aceptar lo que otros proponen, descalificar la opinión o propuesta de una mujer, es la puerta de entrada para ejercer violencia de todo tipo. Es muy común escuchar, incluyendo a las mismas mujeres, que cuando nos reunimos es para hablar de temas insignificantes (modas, programas de distracción social, etc.), dicho en una sola frase “perder el tiempo”.

Se dice que las mujeres hablan mucho, lo cual no es cierto.  Sucede que lo anterior solo refleja las formas de educación del patriarcado, el mundo privado es para la mujer y el mundo público para los hombres.  Una mujer que se atreva a romper este orden es vista como que sale del papel asignado por la sociedad, corre el riesgo de no ser escuchada o tomar en cuenta su opinión o ser comparada con el género masculino “habla como si fuera hombre”, suelen usar esta frase para describir a mujeres que actúan así.
Mujer hablando de equidad de genero

Cuando una mujer decide participar en el Proyecto de Empoderamiento de Mujeres (PEM), a la mayoría de las mujeres les parece atractivo, pero inmediatamente piensan en todos los obstáculos que deberán superar para poder asistir.

Las expresiones más comunes que se escuchan son: “Le voy a preguntar a él (así denominan a la pareja), ojalá me dé permiso”. La primera barrera que tuvo que superar una mujer es el cuestionamiento en su hogar, “¿Para qué vas a ir?, ya estás vieja para estudiar, ya tenés responsabilidades de hogar” y la segunda barrera, después de haber conseguido, “permiso para estar en el proyecto” es que antes de asistir a las actividades deben cumplir con sus responsabilidades en el hogar.

Una de las primeras acciones es: aprender a escuchar. ¿Cómo suena su voz?

Mujer escuchando su propia voz

¿Te imaginas el reto de escuchar tu propia voz cuando por años te han enseñado a callar?  Da miedo al principio, por eso se comienza con preguntas que todas pueden responder (su nombre, la fecha del día, el clima). Poco a poco con estos temas se crea una rutina de conversación, para luego ir abriendo espacio a los temas para el empoderamiento.

El reto del PEM es crear un espacio seguro, en el cual las mujeres participantes puedan dedicar tiempo a comprender sus condiciones de vida e identificar qué quieren cambiar de estas realidades. A veces, el grupo de mujeres con el que comparten en el PEM son las únicas personas ajenas a su familia donde ellas pueden expresar sus pensamientos sin miedo a ser juzgadas.

¿Te gustaría apoyar a romper mandatos de silencio y que más mujeres descubran cómo suena su voz?

Puedes hacerlo donando o compartiendo esta información. Ayudá a que estas historias se conviertan el rostro de una mujer empoderada.

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